Y tú… ¿eres quien quieres ser?

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Mireya Tirado Medina

Mentora en salud, bienestar y medio ambiente

El inicio del año siempre es la oportunidad perfecta para iniciar nuevas cosas, hacer cambios en nuestra vida y ¿por qué no? intentar construir una identidad renovada.

Pero ¿qué implica eso? Implica ser consecuente con quien deseas ser. Alinear tus decisiones a tus mejores intenciones y deseos. Si deseas ser alguien consecuente empieza por identificar aquello que no está funcionando en tu vida y reconocer hasta donde te estás haciendo daño al no amarte o cuidarte como podrías hacerlo. Medita sobre la siguiente pregunta: ¿Te gusta quién eres? ¿Qué partes de ti no son congruentes con la persona que deseas ser? Éste es un buen momento para tomar decisiones importantes sobre ti mismo. No tendrás una identidad nueva ni llegarás a ser quien deseas ser como producto de una sola decisión o un solo hábito. Es mucho más que eso.

Todo parte de reconocer que eres digno, digna. Puedes experimentar la paz, la esperanza, la felicidad; porque para eso estás aquí. ¿No lo estás experimentando ahora mismo? Entonces manos a la obra.

Indentifica tus necesidades

A través de momentos de reflexión y auto observación, establece qué áreas de tu vida son oportunidades para ser congruente. ¿Te gustaría tener finanzas más sanas, mejorar tu forma de comunicarte con las personas, elevar tu autoestima o renovar tu forma de alimentarte? Todas éstas preguntas pueden serte útiles, pero debes encontrar tus propias preguntas, y desde luego trabajar sobre las respuestas.

A continuación, enlisto algunas claves que en general te pueden ayudar a tener un año más pleno y satisfactorio y empezar a construir tu nueva identidad. Aquella que realmente deseas tener y ser.

Perspectiva Psicológica

  • Establece metas realistas: Es importante que, al querer hacer cambios, se fijen objetivos alcanzables y específicos. La psicología sugiere que dividir las metas en pasos más pequeños puede aumentar la motivación y la probabilidad de éxito. Ejemplo: Si deseo mejorar mi salud, puedo dejar parcialmente aquellos alimentos que sé que no benefician, como el azúcar.
  • Practica el mindfulness y el autocuidado: Practicar la atención plena (mindfulness) ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Dedicar tiempo al autocuidado, la meditación, el ejercicio o actividades que disfrutes, como escuchar música, leer o caminar al aire libre, son esenciales para mantener un equilibrio emocional.
  • Fomenta la resiliencia: Aprender a ver los fracasos como oportunidades de aprendizaje puede ser transformador, la resiliencia permite adaptarnos mejor a las adversidades. Observa sin juzgar, trata de ser menos reactivo (a).

Perspectiva Social

Las relaciones interpersonales son un pilar fundamental en nuestra vida. Considera lo siguiente:

  • Construye redes de apoyo: Mantener relaciones saludables y positivas puede proporcionar el apoyo emocional necesario en momentos difíciles. Invertir tiempo en amigos y familiares fortalece estos lazos.
  • Practica la comunicación asertiva: Aprender a comunicar nuestras necesidades y sentimientos de manera clara y respetuosa mejora nuestras relaciones y reduce conflictos.

Perspectiva Económica

La estabilidad económica es clave para el bienestar general. Cuando no tenemos un balance en ello, muy posiblemente dejemos de estar en paz. El autocuidado consiste en no agobiarnos con malas prácticas financieras. No importa si tienes mucho o poco dinero, manejarlo adecuadamente te brinda tranquilidad.

  • Planifica: Analiza tu presupuesto y se consciente de tus gastos. Identifica si tienes tendencia a adquirir deudas o comprar innecesariamente. Intenta ahorrar para emergencias y de ser posible planifica tus inversiones a largo plazo.
  • Diversifica tus ingresos: Considerar formas adicionales de generar ingresos, como un trabajo secundario o inversiones, de ésta forma puedes reducir el estrés asociado a la economía.

Perspectiva Espiritual

La espiritualidad, independientemente de la religión, puede proporcionar un sentido de propósito y conexión.

  • Lleva a cabo alguna práctica espiritual: Incorporar rituales, meditación o actividades que nutran nuestro espíritu puede ser reconfortante y brindar paz interior. No es necesario ir a ningún lugar en especial, incluso el hábito de realizar afirmaciones diariamente sobre gratitud y prosperidad, te conecta con la energía positiva que puede ayudarte en el logro de tus planes.
  • Conecta con la naturaleza: Pasar tiempo al aire libre y apreciar la naturaleza puede ser una forma poderosa de revitalizar el espíritu y reducir el estrés.

Iniciar y mantener un mejor año requiere un enfoque holístico que considere todas tus necesidades psicológicas, sociales, económicas y espirituales. Cada pequeño paso que tomes en estas áreas puede contribuir significativamente a renovar tu identidad y vivir un 2026 pleno y feliz. Así que manos a la obra. Nos vemos en la próxima, que estés muy bien.