¿Te has dado cuenta que cada persona con la que convives por mucho tiempo te cambia la energía, el ánimo, las circunstancias diarias, la vida? Hasta el físico te cambia.
Mira tus fotos en diferentes etapas y relaciones de tu vida, en unas brillas y resplandeces, en otras te ves triste, aunque sonrías.
En algunas te ves feo aunque te arregles.
Porque la vibración cuenta y cuenta muchísimo y es algo que todos perciben, aunque tu creas que no.
Te conviertes un poco o un mucho en las personas con las que más convives en todos los aspectos, te cambia hasta el carácter.
Algunas veces aparecen problemas y dificultades, o aparece fortuna, logros y
trascendencia.
Y tú ¿A quién cambias? Positiva o negativamente, porque también tienes una vibración y una frecuencia. Transmites al igual que los demás.
Estar con alguien que vino a crecer y trascender, es una gran fortuna.
No hay relaciones perfectas, más bien hay personas felices que se encuentran.
No existen relaciones tóxicas, existen seres afectados que se atraen.
Cuida como piensas, lo que dices, lo que haces, lo que le das de alimento a tu cuerpo y a tu mente y podrás cuidar tu energía para ti y para los demás.
Así podrás ver también lo mejor que hay en cada persona y no solo lo negativo o lo que cae mal.
Porque estamos aquí, para crecer internamente y convertirnos en nuestras mejores versiones.
Todos merecemos a alguien así.