GLP-1: Todo lo que necesitas saber sobre la hormona que está revolucionando la salud metabólica

Imagen de Nathaly Marcus - Bienesta

Nathaly Marcus - Bienesta

En colaboración con el Instituto de Salud Funcional Mente y Cuerpo

El GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) es una hormona producida en el intestino que se ha vuelto protagonista en el mundo de la salud metabólica, el control del peso y el tratamiento de la diabetes. Aunque hoy la escuchamos por los medicamentos como semaglutida, liraglutida o tirzepatida, su función natural va mucho más allá: es una molécula clave que conecta intestino, cerebro, páncreas e inflamación.

¿Qué hace el GLP-1 en el cuerpo?

Cuando comes, especialmente alimentos ricos en proteína y fibra, tus células intestinales secretan GLP-1. Esta hormona actúa como mensajera en varios sistemas:

  • Regula el apetito: aumenta la saciedad y reduce los antojos al activar el hipotálamo.
  • Disminuye la velocidad del vaciamiento gástrico, lo que mantiene la glucosa estable y prolonga la sensación de estar lleno.
  • Estimula la producción de insulina, pero solo cuando la glucosa está alta (esto evita hipoglucemias).
  • Reduce la liberación de glucagón, evitando picos de azúcar.
  • Modula la inflamación y favorece la salud de la microbiota.

Por eso, el GLP-1 contribuye directamente a mejorar peso, azúcar en sangre, inflamación, metabolismo y digestión.

Medicamentos GLP-1: ¿qué debes saber?
Los fármacos análogos de GLP-1 prolongan este efecto natural. Se usan para:

  • Diabetes tipo 2
  • Sobrepeso y obesidad
  • Resistencia a la insulina
  • Enfermedades relacionadas con inflamación y hígado graso

Beneficios principales:

  • Reducción del apetito y de antojos
  • Pérdida de peso sostenida
  • Mejora del control glucémico
  • Disminución de inflamación sistémica
  • Posible protección cardiovascular

Riesgos y efectos secundarios
Aunque suelen ser seguros, pueden aparecer:

  • Náuseas, reflujo, sensación de llenura excesiva
  • Estreñimiento o diarrea.
  • Deficiencia nutricional si se acompaña de ingesta muy baja.
  • Riesgo de rebote si no se cambia el estilo de vida.
  • En casos raros: pancreatitis o problemas de vesícula.

Es esencial acompañarlos con una alimentación rica en proteína, hidratación adecuada y apoyo a la función hepática.

Cómo estimular tu GLP-1 de forma natural
Incluso sin medicamentos, puedes activar esta hormona:

  • Dieta alta en proteína, sobre todo al desayuno.
  • Fibra soluble (chía, linaza, verduras, avena sin gluten).
  • Polifenoles (arándanos, té verde, cacao puro).
  • Ayuno intermitente
  • Ejercicio de fuerza
  • Mejorar la salud intestinal y reducir inflamación
  • Mantener horarios regulares de comida.

El GLP-1 es mucho más que una hormona de moda: es un regulador central del metabolismo y una herramienta poderosa —natural o farmacológica— para mejorar peso, energía, glucosa y salud general. Pero su éxito a largo plazo depende de acompañarlo con hábitos funcionales, no solo con un medicamento.