Y un día las reglas cambian
El juego te encantaba. No era para ganar, sino simplemente lo disfrutabas; te sentías cómoda, gozabas al otro u otros participantes, porque ganaras o no, querías estar en el juego.
El juego te encantaba. No era para ganar, sino simplemente lo disfrutabas; te sentías cómoda, gozabas al otro u otros participantes, porque ganaras o no, querías estar en el juego.
La feminidad ha sido interpretada durante siglos a través de lentes culturales, religiosos y sociales. Sin embargo, en el espacio terapéutico contemporáneo la feminidad ya no se concibe como un conjunto de estereotipos o roles impuestos, sino como una experiencia interna, dinámica y profundamente personal. Dicho de manera coloquial e insipirándonos en Barbie… se lo que quieras ser y elígelo libremente.